Mochilas para la Guardería | Comparativa

Las mochilas para la guardería

Son uno de los accesorios más importantes de la primera etapa escolar de los niños, que es cuando deben familiarizarse con el funcionamiento y el buen uso de las mochilas y adquirir los hábitos que les servirán durante los años posteriores.

Por este motivo, es importante que las mochilas para guardería sean del agrado de los niños, para que las conciban como un elemento positivo que va a estar a su lado siempre que lo necesiten, y no como una carga que deban arrastrar allá adonde van.

Elejir bien la mochila

Así pues, ¿cómo hay que hacerlo para elegir bien las mochilas de guardería? En esta etapa no es necesario que los menores nos acompañen a comprar las mochilas o que estén a nuestro lado cuando las estamos comparando, ya que podrían enamorarse de una cualquiera que no encaja con su perfil recomendado. Asimismo, los padres deben evitar recaer en este mismo error: la idea de comprar una mochila sólo porque tiene el diseño de su animal favorito o de un personaje de dibujos animados que le encanta no es acertada.

Esto significa que en primer lugar los padres deben pensar en las características y las especificaciones técnicas de las mochilas para guardería. Es decir, hay que hacer la elección en función del método de sujeción, del volumen, del peso, del número de compartimentos que tiene que tener (uno para los pañales, otro para la comida… según lo que lleve), etc.

Hay mochilas de guardería con varios sistemas de transporte. Sin embargo, si el niño o la niña tiene que transportar la solo durante un trayecto relativamente largo, quizás es más cómodo para el/ella llevarla colgada de los hombros por medio de bandas anchas. En caso de que sólo la tenga que coger para ir a comer y para situaciones puntuales, se puede utilizar las mochilas con asas o con cuerdas (que se lleven con las manos o bien con el hombro, pero con bandas estrechas). El tamaño de la mochila debe ser acorde con el del niño o la niña, y el volumen no debe ser mayor que el de su espalda.

Finalmente, el niño o la niña tiene que reconocer su mochila a simple vista entre las demás mochilas de guardería, y sobre todo, hacérsela suya, que le guste ir con ella, de modo que la apariencia y el diseño también son importantes. Llegado este punto, podemos elegir su estampado favorito o dejarle elegir a él/ella mismo/a entre las que reúnan las características que hemos determinado.